viernes, 23 de enero de 2009

Mis Hermanos

Durante años, desde que soy conciente que la gente al igual que yo tiene hermanos, he escuchado mil y un historias de que se odian, se hacen la vida imposible o q simplemente no se toleran.

Cosa que siempre me resultó curiosa, porque yo nunca viví ni he vivido eso. Mis compañeros del colegio, contaban cómo se peleaban y se hacían cosas terribles entre ellos y a mi me resultaban extraños esos comportamientos.

No sé si ha sido cuestión de suerte, o que se yo, pero las personalidades de mis hermanos y la mía son compatibles. Obvio no digo que nunca hemos peleado pero no nos dura mas de una semana cuando ya estamos riéndonos otra vez y burlándonos de la situación. Y es que yo estoy en medio de alguien psicocorrigido y alguien muy relajado. En mi adolescencia yo escuchaba Spice Girls y mi hermano Metalica, mi hermana escucha Vallenatos. A mi me gusta levantarme temprano, a ellos no, a mi me gustan las acelgas el brócoli y la coliflor, ellos odian las verduras. A mi no me gusta la carne, a ellos si.

El caso es que con mi hermano solucionamos nuestras diferencias un día que yo veía sailor moon y él no quería y con mi hermana nos entendimos cuando ella entro en su adolescencia. Ahora no sé qué sería de mí sin ellos.

Para cualquiera nuestra relación, o más bien, nuestra forma de enfrentar las situaciones adversas, resultaría cruel. Pero con ellos nos reímos de todo lo que nos pasa y somos muy pesados con cada situación. Ellos me dan la mejor terapia que es la risa y yo intento devolverles todo eso que me dan haciéndolos reír más. Yo jamás me he reído tanto como con ellos, es mas puedo afirmar que hemos reído hasta sangrar (esa es una historia no trágica).

Y no es que ellos lleven un payaso en su interior, sino que cada uno, a su estilo, tiene un humor inteligente, sagas y destructivo especial. Son como la gasolina y el alcohol una mezcla peligrosa y destructiva.

Esos son mis hermanos los adoro. (yo soy el de la derecha y esta foto es ya de hace mas de un año)

jueves, 22 de enero de 2009

El reencuentro

Un día como dos meses después que amanecí con la cara así, después de haberme mordido en más de una ocasión, calvo, e inflamado por los corticoides que debí tomar por mi tratamiento. Me pare frente al espejo y no me gustó al que vi.

Uno tiene una imagen mental de cómo es uno y como que esa imagen está gravada en el cerebro permanentemente. Borrar esa imagen y aceptar la nueva no fue fácil y más aún cuando uno se da cuenta que la imagen anterior no era tan terrible como uno pensaba.

Yo me mataba mi cabeza quejándome por mi acné, porque tenía la nariz grande, porque no me gustaba mi pelo, en fin. Y ese día especial estaba cansado de que la gente me viera en la calle y se detuviera ver que me pasaba en la cara (por eso uso gafas de sol grandes ahora, son una bendición).Me pare frente al espejo. Y vi la expresión que tenia en mi media cara paralizada, la odié. Y luego vi la expresión de mi otra media cara normal, me encontré de nuevo allí, un poco cachetón pero ahí estaba y me quise mucho.

Reapareció de pronto esa persona y yo reconocí a quien se me había perdido. Yo. Fue emocionante y desde entonces generé una nueva imagen de mi cara.

Aún me choca verme en fotos de antes y ahora, me da rabia no haber visto en mí antes todo lo que ahora puedo ver. Pero me hace feliz el haberme reencontrado conmigo.

domingo, 11 de enero de 2009

El inicio de esto...

Una de las cosas que mas me gustaba de mi era mi sonrisa, ahora aunque suene un poco pervertido, me gusto todo yo.

 El día que dejé de sonreír me levante sintiendo el lado izquierdo de mi boca como inflamado. Aunque ya antes había perdido la sensibilidad de ese lado por el tumor aquel ubicado en el lugar mas estratégico, me toque con la mano con la esperanza de sentir algo, lo que sentí  en mis dedos me indicaba que todo estaba como lo había dejado la noche y como toda mi vida.

Luego cuando fui al baño, pude ver en el espejo mi nueva cara, era como la mas mascaras esas de teatro una mitad de comedia y la otra de tragedia. Y literalmente empecé a sentir el lado izquierdo de mi cara como una mascara.

Caray, en ese momento no fui conciente de lo que me pasaba, fue  cuando intente sonreír y sentí ese lado como ajeno a mi, luego intenté llorar y lo mismo, parecía como si algún esteticista hubiera hecho una mala practica de Botox en mi cara.

El malestar de mi enfermedad original no me dejo ver la magnitud del asunto hasta que pasaron unos meses y las molestias bajaron, pero los conflictos emocionales con mi cara se hicieron mas fuertes.

Mi nueva forma de cantar

Algo que disfrutaba hacer era cantar, con el canto podía volar y olvidarme de todo.

Volar con la voz suena extraño pero así era, ponía las canciones mas melódicas y desgarradoras y las cantaba con todo el corazón y con los pulmones, no sé cómo sonaba, eso habrá que preguntárselo a mis vecinos que me escuchaban como le aullaba a la luna o al amanecer todos los días, pero me liberaba.

Aun después de llegar de mis tratamientos, “como sobrado de tigre” como dicen popularmente., llegaba a cantar alguna de mis preferidas de Celine Dion o de Mariah Carey entre otras.

Luego de una de mis complicaciones perdí la voz, y la movilidad de uno de los lados de mi cara y se escribió otro capitulo oscuro de esta historia. Fue entonces cuando descubrí otra forma de volar, ya que ni podía tomar fotos ni cantar que eran las dos  actividades que me liberaban.

Escribir se convirtió en mi nueva forma de  aullarle a la luna y al amanecer, y de poder capturar instantes de la vida. No sabía que lo podía hacer, pero creo que años de leer artículos en revistas dieron fruto y ustedes al igual que mis vecinos podrán concluir si lo hago bien o mal.

Esa sensación de liberación la vivo a través de las palabras, no logro notas altas o bajas, ni tengo que tener en cuenta la composición y la armonía, solo tengo que ser sincero y coherente.

Mi voz ya volvió, no en su totalidad pero bueno algo puedo tararear y puedo hablar, ya no logro alcanzar notas y sueno como un poco desafinado pero si me lo propongo logro sonar un poco bien y si practico seguro volveré a hacer lo que tanto me gustaba.

Si perdí algo, pero descubrí en mi algo que me hace tan feliz como eso que perdí. Ahora que vuelvo a tomar fotos y a medio cantar, tengo otra actividad favorita, escribir. Y en conclusión perdí algo por un tiempo pero gané mas. 

sábado, 10 de enero de 2009

El hijo de....

Como lo dije en algún momento aquí está  el que yo espero sea el único hijo de Mi Cáncer y Yo.

Este espacio nace debido a la gran fuerza que tomó este tema para mi, Para quienes no saben mi historia, hace un año me diagnosticaron cáncer en el cerebro y por la biopsia que fue un procedimiento muy delicado, quedé con parálisis facial y algo que se llama disimetría.

Llevo un año con una tregua como de 4 meses, en las que las cosas mejoraron un poco, pero luego de eso volvió aún con mas fuerza.

Quienes lleguen a este espacio sabrán qué es la parálisis facial, la dismetría es como una des coordinación de un lado del cuerpo, en mi caso el lado izquierdo, pero para ser sincero eso no me incomoda tanto y si hay que ser directo, como dijo un amigo del colegio, yo nunca fui el mas motriz durante mi infancia y mi adolescencia, entonces lo que perdí no fue mucho, mas bien voy a lograr mucho si gano motricidad.

En cambio con la parálisis si he tenido una lucha mas que física, emocional, ya que no es fácil aceptar este tipo de cosas porque es la cara de uno con la que se metieron.

A diferencia del cáncer  de esto si he investigado en Internet, y he averiguado tratamientos y demás… si yo se llevo poco, hay gente que lleva años luchando contra esto, pero pues bueno este es mi caso y lo que siento al respecto.

Ha sido una lucha interna entre lo que soy y lo que fui que me ha llevado a pensar muchas cosas y a llegar a muchas conclusiones, fuera de hacerme llorar mucho y cuestionarme sobre mi vida.

Insisto que este, al igual que su predecesor, no busca ser un espacio de compasión, lastima y tristeza, solo quiero contar la historia desde mi punto de vista y compartir con otros que sufren o sufrieron de este mal.